Luang Prabang – 6 imprescindibles y 2 prescindibles

Luang Prabang, antigua capital del país y ciudad Patrimonio de la Humanidad, es muy diferente al resto de Laos. Lejos de ser un lugar anclado en tiempos lejanos y tradición, su calle principal está decorada con tanto mimo que recuerda casi a un decorado de película. Con muchos locales regentados por extranjeros, una estética asiática pero con toques hipster….un poco “parque de atracciones”, pero sin duda muy muy bonita, no se puede negar. Podríamos decir que es la zona más occidentalizada del país, para lo bueno y para lo malo. Nosotras aprovechamos para hacer una parada larga en la ciudad y al final estuvimos 6 días allí. Os contamos nuestros 5 imprescindibles…y los 2 prescindibles, que de todo hay que hablar.

Luang Prabang

1. Pasear por su mercado nocturno

Una cosa en común de todas las ciudades asiáticas es el mercado nocturno. Los locales sacan sus artesanías, sus ropas y su comida a la calle para que los turistas puedan llevarse un recuerdo a sus casas. En eso Luang Prabang no se queda atrás. Cada noche la famosa calle principal se transforma en un enorme mercado ambulante y te permite pasear entre los puestos para encontrar el mejor souvenir. 

Mercado nocturno Mercado nocturno 

También puedes aprovechar para cenar a precio de risa en el night market alguna de las callejuelas que salen del mercado o comerte un bocata completísimo y para terminar un batido de frutas exóticas. 

2. Subir a Phousi Mountain
Para ver Luang prabang desde las alturas el mejor lugar es el monte Phousi (los que sepáis inglés ya os imagináis la gracia que hace intentar pronunciar este nombrecito…). Hay 2 entradas al parque que te dirigen a la cumbre, una frente al palacio real y otra justo al otro lado, en la carretera junto al río. En cada entrada hay un puestito donde te suelen cobrar una entrada de 20000kips (2,2€) por persona. Un poco de ejercicio y en 10 minutos estás en la cima. Posiblemente lo más bonito es ir al atardecer, aunque suele estar abarrotado, pero las vistas merecen la pena. Es curioso que allí se juntan muchos estudiantes locales que buscan entablar conversación con extranjeros para mejorar su inglés. Si os animáis a hacer vida social con ellos seguro que la charla acaba siendo muy interesante 🙂

Phousi Phousi Phousi


3. Comer una barbacoa laosiana
Justo al lado de nuestro hostal (Villa Luang Soxay) vimos una oferta de barbacoa laosiana en el restaurante Sabaidee (pero se ofrece en muchísimos otros restaurantes de Luang Prabang), así que quedamos con nuestro querido amigo Simone, al que conocimos en el slow boat, y fuimos a ver de qué se trataba. La barbacoa laosiana es parecida al hot pot de otros países asiáticos. Consiste en una mezcla de carnes (también puede tener pescado) y verduras cocinadas por ti mismo en un recipiente metálico especial que se coloca sobre unas brasas que están en la mesa. La técnica es muy sencilla: primero cubres con grasa la parte central del recipiente metálico y pones a cocinarse distintos trozos de carne. En la parte exterior del recipiente echas agua o caldo, que va hirviendo y cogiendo todo el sabor de la grasa de la carne que se cocina arriba. En este caldo se echan las verduras, los fideos y por último el huevo. La mezcla de sabores está muy buena y va mejorando según se van juntando los jugos de la carne y la verdura.

Barbacoa
4. Escapada a Kuang Si

Sin duda una de las excursiones que hay que hacer desde la ciudad es a las cascadas de Kuang Si. Están situadas a unos 30km de Luang Prabang pero el camino es por malas carreteras, así que se tarda casi 1 hora. Hay gente que se alquila una moto, gente como nosotras que va en una minivan organizada y gente que se anima y alquila bicis para llegar hasta allí. Tienes que tener muuuchas ganas de pedalear para ir en bici porque no está cerca. Nosotras optamos por la minivan, que reservamos en el hotel por 50000kips (5,5€) por persona. Una vez allí hay que pagar una entrada de 20000kips (2,2€). Las cascadas son realmente bonitas y si vais en época de lluvias las veréis en todo su esplendor. Aquí os dejamos un traze para que echéis un vistazo:

Como veis, la primera cascada es enorme y si seguís el camino por el parque iréis viendo distintas cascadas más pequeñas en las que igual hasta os podéis dar un chapuzón si el tiempo acompaña. Al final de este camino también hay una reserva de osos en rehabilitación.

Kuang Si.  Kuang Si Kuang Si   Kuang Si

¡Atención! Hay un camino que sube por la montaña hacia la parte superior de la cascada principal que es bastante peliagudo. Nosotras nos pusimos a subir porque seguíamos a la gente pensando que por ahí se iba al resto de cascadas. La escalada no es nada sencilla y después de 10 minutos subiendo por un camino nada habilitado decidimos darnos la vuelta porque no queríamos accidentarnos, ya que estaba lleno de rocas y barro. Así que si tenéis ganas de subir preparaos con un buen calzado, agua, y un buen seguro de viajes…por lo que pueda pasar. Menos mal que nosotras viajamos con AVI International, que nos cubre las espaldas ante cualquier emergencia. Si queréis disfrutar de un 5% de descuento en vuestro próximo seguro pinchad en la foto ¡y os lo regalamos encantadas!

AVI International
5. Templos

En toda la ciudad, pero especialmente repartidos a lo largo de la calle principal, encontraréis varios templos chulos como el Wat Mai, el Wat Sene o el Wat Sensoukaram. La mayoría podéis verlos desde fuera o entrar sin pagar entrada, pero nosotras entramos pagando (20000kips – 2,2,€) al Wat Xieng Thong porque nos dijeron que era uno de los más bonitos y la verdad es que merece la pena la visita. En casi todos los templos podéis ver a los monjes budistas, muchos de ellos chicos muy jóvenes, orando y recibiendo la comida y ofrendas que donan los locales. Nada que ver con el circo matutino del tak bat, que ahora os contaremos. 

TemplosTemplosTemplosTemplos


6. El UXO Laos Visitor Center

Por si no lo sabéis, Laos es históricamente el país más bombardeado (per capita) en todo el mundo y hoy en día sigue siendo el lugar con mayor índice de explosivos no desactivados, teniendo aproximadamente un 25% de su territorio, especialmente las zonas más rurales, contaminado con munición no explosionada. En este pequeño centro de información de Luang Prabang podréis conocer un poco mejor la historia de Laos en referencia a estos UXO o municiones no desactivadas y cómo diferentes países y organismos financian iniciativas para acabar con este peligro constante para sus habitantes. Un lugar muy muy interesante y gratuito, aunque podéis hacer una pequeña donación para apoyar la causa.

UXO UXO


Y ahora los dos prescindibles:


1. Palacio Real

El complejo del palacio real es más bonito por fuera que por dentro, la verdad. En nuestra opinión no merece mucho la pena pagar los 30000 kips (3,3,€) de la entrada, pero para muchos viajeros es visita indispensable, cada uno tiene sus gustos, claro está. El recinto consiste en un templo, el palacio real y un teatro. El templo está bien, pero los hay más espectaculares, y el contenido del palacio real no es nada llamativo, aunque sí es curioso saber que está prácticamente igual que cuando los reyes abandonaron su hogar. Aquí sí que tendréis que ir bien tapados tanto de hombros como de piernas. Nuestra opinión es que si queréis ahorraros algo de dinero e invertirlo tomándoos una Lao beer fresquita en los bares de la calle principal, ¡adelante!

2. Tak bat

Si alguna vez habéis buscado en Google eso de “¿qué hacer en Luang Prabang?”, seguramente al leer nuestros imprescindibles habréis pensado: ¿y dónde esta el Tak Bat? Es uno de los eventos más famosos de Luang Prabang, pero para nosotras es un prescindible total y os contamos por qué. El tak bat o alms giving, para quien no lo conozca, es un acontecimiento que tiene lugar cada día a primera hora de la mañana, no sólo en Luang Prabang sino en todos los templos budistas, que consiste en la donación de comida a los monjes, principalmente puñados de arroz glutinoso, por parte de las familias locales, representadas por las mujeres de cada hogar y a veces algunos niños. En un acto de respeto, de devoción, silencioso y religioso.

Tak bat

Habíamos leído de todo antes de llegar a la ciudad. Desde que era una experiencia mística para algunos a que era el mayor circo del país para otros. Pero aún así decidimos ir a verlo por nosotras mismas para así poder juzgar. Madrugamos mucho (como a las 5 de la mañana), nos vestimos con la ropa más discreta que encontramos en nuestra maleta, y nos fuimos a la calle principal dispuestas a observar, desde la distancia, el silencioso paso de los monjes. Cuál fue nuestra sorpresa cuando llegamos allí. Los locales, ya casi inexistentes en esta ceremonia, han sido sustituidos por turistas, muchos de ellos traídos por agencias de turismo en visitas ya organizadas. En vez de arroz preparado con mimo por las mujeres la noche anterior, unas vendedoras gritonas venden sacos de arroz cocido, galletas, y cualquier otro snack, que los turistas compran a montones para darle a los monjes a su paso. En vez de silencio y respecto, reina el ruido, el jolgorio, las carcajadas y el descaro. Donde las mujeres son protagonistas, se infiltran hombres que también quieren ser parte del trajín y abundan los pantalones extra cortos y los escotes, que no queremos ni imaginar hasta qué punto escandalizarán (o agradarán) a estos jovencitos de cabeza rapada. Como colofón final, cuando la larga fila de túnicas naranjas y pies descalzos pasa por delante de estos seres a los que nos avergüenza llamar iguales, llega el momento “hazte un selfie con el monje”, el remate de los remates…o de los tontos de remate. Desilusión total, indignación y lástima fueron los sentimientos con los que nos marchamos de allí para no volver jamás. En fin, que de lo que esperábamos encontrar a lo que encontramos hay un mundo, y por esta razón creemos que es un acto totalmente “prostituido”, cuya prostitución está además fomentada por el gobierno local y las agencias de turismo, y por ello nunca le recomendaremos a nadie que vaya a verlo, y mucho menos que participe activamente de este circo. 

Tak bat Tak bat Tak bat Tak bat

Luang Prabang para nosotras fue una ciudad más, con sus cosas buenas y sus cosas menos buenas, ni muy sorprendente ni totalmente decepcionante, simplemente una ciudad bonita donde pasar unos días de tranquilidad y donde aprovechamos para trabajar mucho en el blog y seguir planificando el resto de nuestro gran viaje 🙂

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4 thoughts on “Luang Prabang – 6 imprescindibles y 2 prescindibles

  • 5 Junio, 2017 at 14:41
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    Me encantan vuestras cuñas publicitarias jejeje

    Reply
    • 6 Junio, 2017 at 07:08
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      Jeje, pues además de cuña publicitaria es un consejo como la copa de un pino. A veces se dan situaciones complicadas en un viaje así (ya veréis en nuestro próximo post una de ellas) y saber que te cubren las espaldas te da una tranquilidad que de otro modo te podría costar un buen disgusto, va en serio 🙂

      Reply
  • 13 Junio, 2017 at 22:27
    Permalink

    Las cascadas muy bonitas y lo de los monjes parece de coña, pero todo muy interesante, enhorabuena, un beso.

    Reply
    • 16 Junio, 2017 at 01:04
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      Lo de los monjes más que de coña es, en nuestra opinión, una aberración. Pero por eso no volveremos más ni le podemos recomendar a nadie que sea partícipe del evento.

      Reply

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