De Tailandia a Laos en Slow boat

Terminamos nuestra ruta por el Norte de Tailandia y nos disponemos a conocer un nuevo país: Laos. Para llegar a Luang Prabang decidimos emprender el camino desde la frontera más cercana a Chiang Rai y tomar el slow boat para realizar un viaje inolvidable.

Slow boat 

¿CÓMO LLEGAR DESDE TAILANDIA A LAOS?

Desde Chiang Rai cogimos el autobús hacia la frontera en la estación de autobuses a las 6 de la mañana, que cuesta 65baht (1,7€) por persona. Decidimos coger el primer bus del día para asegurarnos de no perder el slow boat, que sale a las 11 de la mañana, así que teníamos tiempo de sobra, pero conociendo el ritmo tailandés (y aún no conocíamos el laosiano…) no queríamos arriesgar. Si cogéis el de las 7 de la mañana casi mejor, porque en la frontera con Laos no pagaréis extra, pero eso es otro tema. En la estación de Chiang Rai hay que buscar el autobús que pase por Chiang Khong y decirle al autobusero que quieres pararte donde la frontera. Pensábamos que nos llevaría hasta allí, pero obviamente tienen el sistema perfecto: te dejan en una parada de bus que está cerca de la frontera pero en el medio de la nada, donde sorprendentemente hay un tuk tuk que por un precio no negociable de 50 baht por persona (1,3€, casi lo mismo que es bus desde Chiang Rai) te lleva hasta la aduana.

Una vez sellada la salida de Tailandia tienes que coger obligatoriamente otro autobús, ya que no se puede ir andando, que cruza el llamado “puente de la amistad” hacia la frontera de Laos. Este bus te cuesta 45baht (1,17€) por persona, pero si vas fuera de lo que ellos consideran horario de oficina es 5baht más caro. Antes de comprar el ticket mirad el reloj, porque puede ser cuestión de 5 minutos. Los horarios “fuera de oficina” son: durante el fin de semana siempre, y los días de diario antes de las 8:30 am (si cogéis el bus de las 6 llegaréis antes, ya os lo aseguramos), entre las 12 y la 1 del mediodía, y a partir de las 4 de la tarde. Vamos, que lo normal es pillarles casi siempre fuera de oficina, jaja. Y por supuesto por el equipaje también os cobran extra. Según ellos es únicamente por ciertas piezas de equipaje, pero si te cobran 20bahts por el equipaje con ruedas (da igual el tamaño) y 20 bahts por cualquier equipaje “grande” que lleves a la espalda…las opciones de equipaje que quedan son reducidas. A no ser que vayas con una mochila pequeña para pasar el día (inusual para cualquier turista), te toca pagar. Laos es…¡tremendo! Debemos confesar desde ya que nuestra experiencia en Laos empezó mal desde el principio, la verdad, y gracias a nuestra “serie de catastróficas desdichas” en versión laosiana poco se fue arreglando durante los siguientes días, pero aún así por montar en el slow boat vale todo la pena, así que seguimos.

Para cruzar el puenteUna vez en Laos ya empiezas a notar el conocido “ritmo laosiano”. Son muuuuuuuuuuuy lentos haciendo el papeleo y, por qué no decirlo, bastante desagradables. Cuando llegas a las ventanillas del visado “on arrival” (válido para estancias de menos de 30 días para españoles) tienes que rellenar la solicitud y entregarla en una de las ventanillas (la número 4) junto a una foto de carnet. No piden vuelo de salida, sólo hay que poner la fecha estimada de salida, los datos a rellenar son muy básicos. Nosotras estuvimos esperando cerca de media hora hasta que nos volvieron a llamar para ir a pagar a la ventanilla 2. Por cierto, si llegas “fuera del horario de oficina” (en fin de semana, festivos, o durante la semana antes de las 6 de la mañana o después de las 4 de la tarde) también te toca pagar extra 1$ americano (o 40 bahts o 10000 kips).

Visado  Visado

El coste de la visa son 35$ americanos (unos 32€) o 350000 kips (que al cambio son como 39€). Evidentemente todo el mundo paga el dólares porque la diferencia es bastante grande respecto al cambio en kips, pero nosotras tuvimos problemas con los dólares que llevábamos porque no nos lo aceptaban. Nuestros dólares, que llevábamos desde España, eran aparentemente antiguos y los nuevos tienen un dibujo distinto, así que no te los aceptan. Al principio no nos daban ninguna explicación de por qué no podían aceptarlos e incluso se pusieron bastante agresivos al respecto, hablándonos de muy malas maneras. Así que fuimos al banco que hay en el lado “tailandés” de la frontera para que nos cambiasen los viejos por los nuevos. Pero no, se negaron en rotundo, diciendo que en Laos esos billetes no se aceptan bajo ningún concepto y sin darnos más explicación del por qué. En este punto ya estábamos bastante cabreadas pero finalmente sacamos los kips de ese mismo banco, porque no nos quedaba otra opción, y le pagamos al señor de la aduana.  Aquí una muestra de los billetes “buenos” (los de arriba con la cara grande) y los “malos” (los de abajo con la cara pequeña), para que no os hagan pasar un mal rato. El de arriba es el buenoCon nuestra visa ya en la mano empezamos Laos muy enfadadas, con una enorme sensación de impotencia, y definitivamente con el pie izquierdo, algo que seguramente condicionó el resto del viaje. Por cierto, en el banco JUSTO al otro lado de la aduana, es decir ya en tierra oficialmente laosiana, fuimos a preguntar si nos cambiaban los dólares, porque nos olíamos que el numerito del dinero inaceptable había sido una estafa en toda regla, y efectivamente nos cambiaron todos los dólares antiguos por otros nuevos y relucientes, aceptables en Laos sin problema. El cabreo aquí ya era monumental, pero nuestra cara de loosers y nosotras nos fuimos con dos palmos de narices y casi 80€ menos en busca del slow boat, que sale de Huay Xai, así que necesitas ir hasta allí en tuk tuk. Si justo coincides con más gente puedes negociarlo y rápidamente saldrás hacia allí, pero si te pasa como a nosotras, que estábamos solas porque con todo el trámite ya llevábamos más de 1 hora en la frontera, y no quieres ser estafado otra vez y pagar una cifra desorbitada, te tocará esperar hasta que el conductor decida que tiene suficiente gente para marcharse. Nosotras al final pagamos 100bht por persona (en la zona fronteriza aún aceptan bahts e inicialmente nos pedían como 300 bahts cada una), que ya es bastante caro pero si no lo pagábamos nos arriesgábamos a perder el barco.


Y por fin llegamos al puerto sin problema y compramos los billetes que nos llevarían durante dos días por el Mekong con destino Luang Prabang. También se puede comprar cada día por separado pero no os lo recomendamos, porque en Pakbeng, el pueblo en el que tendréis que hacer noche, podéis quedaros sin billete. El slowboat 2 días cuesta 210.000 kips por persona (unos 23€).

Slow boatLos slow boat son realmente peculiares: son  unas barcazas de madera muuuuy largas, muuuuuy viejas y con asientos de coche atornillados al suelo. Así, tal cual, son “do it yourself” 100%. Con el mal pie que habíamos empezado Laos y al ver las barcas en ese estado nos echamos las manos a la cabeza al pensar en que estaríamos dos días metidas en ese cuchitril, pero la experiencia no tuvo nada que ver con nuestras expectativas iniciales, afortunadamente. ¡Cuidado con confundir el slow boat con el fast boat! Los fast boats (barcos rápidos) van muuuuy rápido, y si bien el trayecto es mucho más corto hasta Luang Prabang, no es nada recomendable hacerlo. El fast boat es muy peligroso, cada año hay muchísimos accidentes, algunos incluso mortales (los conductores llevan cascos de moto, pero los viajeros no…no se entiende) y de hecho luego nos enteramos en Luang Prabang de que en teoría están prohibidos. Así que aunque os cautive la idea de ahorrar unas horas en el camino, os recomendamos que no lo hagáis, por lo que pueda pasar. En cualquier caso, y teniendo en cuenta las medidas de seguridad de Laos, nosotras estábamos encantadas llevar nuestro seguro con AVI International, que nos cubre las espaldas en caso de emergencia. !Si queréis beneficiaros de un 5% de descuento en vuestro seguro pinchad aquí y os lo regalamos encantadas!

Slow boat

Los dos días navegando por el Mekong fueron maravillosos, una experiencia absolutamente única. Rodeadas de montañas enormes, con la vegetación más tupida que podáis imaginar, descubriendo pequeños pueblos aislados con 4 casas de madera, niños bañándose en el río que te saludaban con enormes sonrisas, algún elefante que desde la selva se asomaba curioso a saludar…horas y horas de contemplación y de disfrutar de la naturaleza del lugar. Un viaje que hay que hacer al menos una vez en la vida, seguro.

Slow boat Slow boat Slow boat Slow boat Slow boat Slow boat

En el barco venden bebidas bastante caras y hace una parada para comprar comida, por si no habéis llevado nada, pero lo mejor es que os llevéis comida y snacks. Hay algunos pros que ya llevan hasta nevera llena de cervezas. Sobre las 6 de la tarde del primer día se llega a Pakbeng, el pueblo donde sí o sí pasas la noche. Habíamos pensado al llegar allí buscar alojamiento, pero antes de arrancar el barco en Huay Xai un agente de viajes nos ofreció ya coger la habitación a través de él, y como el precio nos pareció justo (100000kips – 11€ las dos en habitación privada) pues unos cuantos de los que íbamos en el barco lo cogimos y ya llevamos nuestro alojamiento reservado. No era nada del otro mundo y nos tocó discutir con la dueña al llegar porque en muchas habitaciones no había agua, el aire acondicionado no funcionaba…en fin, en Laos todo es discutir, pero la verdad es que en este pueblo toda la oferta es muy parecida. Podéis ir sin alojamiento también y en el puerto decidir entre las distintas opciones que os ofrecerán los lugareños entre gritos y carteles, que seguro que os saldrá más barato pero también os dolerá más la cabeza, es cuestión de decidir qué dolor os apetece más, jeje. Desde el puerto lo mejor es subir al pueblo en transporte, porque está bastante empinado, pero los hostales ya ofrecen la recogida y al día siguiente te dejan allí también para coger el barco si quieres, normalmente sin coste extra.

 
Como las horas en el barco dan para hacer amigos, salimos unos cuantos a cenar juntos esa noche a uno de los restaurantes indios del pueblo, y acabamos tomando unas cervezas en el único local de Pakbeng: el HAPPY BAR. El sitio es cutre pero tiene un patio con mesitas, luces en la barra, música a tope y bebidas con nombres de lo más curioso, pero la verdad es que nos tomamos un par de Lao beers gigantes, jugamos a la jenga ¡y nos lo pasamos de miedo!

Happy barAl día siguiente compramos unos bocatas en la calle principal para comer durante el día y a las 9 de la mañana salíamos otra vez en nuestra barcaza, esta vez ya rumbo a la ciudad.Trabajadores en Pakbeng Slow boat Slow boat Después de unas 7 horas de navegación llegamos al puerto de Luang Prabang, desde donde hay que coger unos tuk tuks, con precio ya cerrado (20000kips por persona – 2,2€) que te llevan al centro o al hotel que les digas.


Un último consejo: nosotras el camino desde Tailandia a Laos decidimos hacerlo por nuestra cuenta, para ahorrarnos algo de dinero y porque no somos muy fans de las cosas organizadas, pero veíamos a la gente en la frontera que llevaba todo organizado: transporte desde Tailandia a Laos, gestión del visado, transportes intermedios, billete de slow boat y hostal en Pakbeng. La verdad es que después de todo nuestro calvario fronterizo nos daban mucha envidia, así que creemos que si volviésemos a hacerlo alguna vez lo haríamos todo en paquete con alguna agencia de Tailandia. Si lo negociáis bien pagaréis muy poco mas y os ahorraréis muchos dolores de cabeza…muchos.


Después de dos días de un comienzo accidentado pero de un viaje absolutamente espectacular ya estábamos listas para conocer la ciudad de Luang Prabang. Si hubiésemos sabido cómo iba a ser el resto del viaje por Laos igual nos habríamos dado la vuelta en ese mismo momento en el slow boat, jaja, pero de todo hay que sacar la parte positiva y ahora tenemos muchas anécdotas que contar sobre nuestra “serie de catastróficas desdichas – lao style“, jaja.

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De Tailandia a Laos en Slow boat
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6 thoughts on “De Tailandia a Laos en Slow boat

  • 5 Junio, 2017 at 14:29
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    Happy Bar jejeje, me encanta!!!

    Reply
    • 6 Junio, 2017 at 07:09
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      ¡Es que el Happy Bar es lo más de Pak Ben! Anda que no nos lo pasamos bien

      Reply
  • 5 Junio, 2017 at 16:43
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    De todo se aprende, pero lo q visteis lo recompenso, una maravilla de paisaje y una bonita aventura con sus mas y sus menos…. Un beso grande.

    Reply
    • 6 Junio, 2017 at 07:06
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      Sin duda se aprende todo y todo son experiencias 🙂 El Viaje de después sin duda mereció la pena, es algo inolvidable.

      Reply
  • 6 Junio, 2017 at 03:45
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    eso son aventuras y lo demás tonterias

    Reply
    • 6 Junio, 2017 at 07:05
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      Jeje, de todo se aprende, eso sin duda.

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